Contribuyendo al Reino de Dios

DESCUBRIENDO Y DESARROLLANDO GRANDEZA
EN EL APOYO A NUESTRO LIDER ESPIRITUAL Y SU VISIÓN

Usted puede hacer una contribución muy significativa para el Reino de Dios. ¿Cómo? Sirviendo y asistiendo a sus líderes en el cuerpo de Cristo-honrando-
¡Hoy se levanta una nueva generación que apoya el ministerio de corazón!

Rasgos en los colaboradores
Estamos observando algunos rasgos característicos en los colaboradores que apoyan y ayudan:

LEALTAD: A Dios, a la Palabra, a la Iglesia, a su propio llamado y a su Apóstol (su cobertura) Para desarrollar grandeza.

Si no es una característica que usted tiene en cuenta.

    • Comience a creerla y desarrollarla.
    • Si la tiene en cuenta para algo: Continúe fortaleciéndola.
    • Si está dentro de sus prioridades, hay otras características que crecerán sobre la lealtad y le ayudarán a ser mucho más exitoso.

En 2 Crónicas 19:9 vemos un ejemplo. Josafat les habla a los que lo acompañarían a establecer el reino

 “ 9Y les mandó diciendo: Procederéis asimismo con temor de Jehová, con verdad, y con corazón íntegro.”

La lealtad es: Una devoción interna.
                     Un compromiso en la relación.
                     Un interés en el bienestar de otro.
                     Es fidelidad por una causa: la visión de Dios.

Hay que saberla discernir, porque algunos desarrollan apariencia de lealtad pero internamente tienen rebeldía escondida, disfrazada.

En la Biblia encontramos ejemplos de hombres y mujeres que demostraron qué clase de lealtad hay que tener con quien nos lidera. APOYO.
Veamos las escrituras:

  • Rut 1:16,17 

“16Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. 17Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos.”

Rut mostró una fuerte lealtad con lo que le dijo a su suegra.
Ella renunció a muchas cosas que tienen que ver con lo emocional, lo cultural, sus raíces, su religión y su pueblo.
Ella marcó su dirección hacia un destino de grandeza, basado en sus confesiones de apoyo INCONDICIONAL.

Piense en esto:
¿Su líder apoya incondicionalmente la visión apostólica? Y usted, ¿apoya a su líder?
Si hay debajo de la cobertura un líder que apoya a medias, los que vienen detrás: Reciben a medias, transmiten a medias, conocen a medias.
Los que no mantienen la perspectiva, es porque no mantienen las prioridades. La prioridad principal es: Servir al propósito de Dios.
La lealtad fue clave en Rut. En usted también lo será.

Ahora bien, lealtad: ¿es igual a obediencia ciega?
Exprese sus pensamientos en privado con su Pastor. En público apoye al 100 %.

2. En 2 Samuel  encontramos el contraste de un hijo desleal, Absalón, con un sirviente sumiso, un apoyo del Rey: Itaí, Geteo

 “19Y dijo el rey a Itai geteo: ¿Para qué vienes tú también con nosotros? Vuélvete y quédate con el rey; porque tú eres extranjero, y desterrado también de tu lugar. 20Ayer viniste, ¿y he de hacer hoy que te muevas para ir con nosotros? En cuanto a mí, yo iré a donde pueda ir; tú vuélvete, y haz volver a tus hermanos; y Jehová te muestre amor permanente y fidelidad. 21Y respondió Itai al rey, diciendo: Vive Dios, y vive mi señor el rey, que o para muerte o para vida, donde mi señor el rey estuviere, allí estará también tu siervo.”
2 Samuel 15:19-21

El rey David es animado por el apoyo que le da Itaí. No era apariencia. Itaí era leal con el Rey, en su corazón y en sus acciones. Aún cuando el propio hijo del Rey se había rebelado.
Esta debe ser una actitud hoy en el ministerio – defienda y proteja a su pastor.

3. El Rey David encontró entre sus líderes militares, una gran lealtad.

 “26Joab peleaba contra Rabá de los hijos de Amón, y tomó la ciudad real. 27Entonces envió Joab mensajeros a David, diciendo: Yo he puesto sitio a Rabá, y he tomado la ciudad de las aguas. 28Reúne, pues, ahora al pueblo que queda, y acampa contra la ciudad y tómala, no sea que tome yo la ciudad y sea llamada de mi nombre.”
2 Samuel 12:26-28

Este pasaje revela que Joab no quería recibir reconocimiento de la gente por lo que había logrado.
No quería hacerse un nombre por sí mismo.
Él quería traer honor sobre su líder y que supieran de quién dependía: Su cobertura, su padre espiritual.

El ministerio de apoyo en la iglesia puede aplicar el mismo principio de lealtad, para su pastor y sus líderes. No se auto promociona.
Usted debe buscar diligentemente el bienestar del otro, si quiere ser exitoso a los ojos de Dios.
Lealtad es una expresión vital del amor de Dios. Si es leal no puede hablar mal de la iglesia y si lo hizo, comience a hacer un cambio positivo.

La lealtad permite que usted enfoque toda su atención y energía en resolver conflictos (ej: matrimoniales)

 
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Enseñanzas dadas por el Apóstol Juan Crudo al liderazgo del ministerio.