El poder asombroso que opera en la sangre de Jesús
“Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.”
1 Juan 1:7
En esta oportunidad lo invito a seguir conociendo los beneficios del poder que opera en nosotros a través de la sangre de Cristo.
Vimos que la sangre nos dio el poder de ser vencedores sobre el diablo y el mundo (recuerde que satanás es el príncipe de este mundo y nosotros vivimos en este mundo pero no pertenecemos a él). También vimos que el mismo poder que levantó a Cristo de la muerte y lo sentó en lugares celestiales es el mismo que nos da el acceso a nosotros al cielo. A través de la sangre del Cordero hoy podemos acercarnos libremente a Dios. Tenemos libertad para entrar al lugar santísimo. Vaya al libro de Hebreos 10: 19 y luego al capítulo 13:12. La sangre de Cristo lo santifica, le da libre acceso al trono, lo acerca a Dios. Pero esos no son sólo los beneficios. Hay más. Vaya conmigo al libro de Juan 6:53. Dice que la sangre nos da la vida. Y mire también Hebreos 9:14. Dice que limpia nuestra conciencia. La purifica. ¡Qué poderosa es la sangre de Cristo!
Pero eso no es todo, vaya al libro de 1 de Juan 1:7:“Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.”
¡La sangre de Cristo nos limpia de todo pecado! Ya no puede haber más pecado en usted porque tiene un poder que lo limpia.
Repasemos:
La sangre de Cristo: 1- Nos limpia de todo pecado.
2- Nos da acceso al cielo.
3- Nos da autoridad sobre el enemigo.
4- Nos da la vida.
5- Limpia nuestra conciencia.
¡Cuántos beneficios! No los desaproveche. Tome la autoridad que se le ha otorgado como hijo de Dios y use todos los beneficios que le han sido dados por ser heredero de Dios y coheredero junto con Cristo. ¡Usted es un hijo de Dios vencedor! Nunca lo olvide y viva como tal cada día. Honre el poder de la sangre dándole lugar en sus pensamientos. Comience hoy mismo.
Oración: Padre amado, gracias por la sangre de Cristo que me da el poder para vencer. Gracias por todos los beneficios que ella me provee. Tendré fe en ella. Lo haré. En el nombre de Jesús, amén.

Usted puede recibir diariamente los devocionales del Apóstol Juan Crudo en su casilla de correo electronico. Pídalos CLICK AQUÍ