Aplique la Palabra
Para confesar en voz alta
Julio
Yo
Elijo pensar los pensamientos de Dios. Escudriño la Palabra de Dios para encontrar lo que Dios dice sobre mí y mi situación. Luego aplico la Palabra a mi vida. ¡Pienso en ella, la creo, y la declaro con mi boca!
Yo
he enviado Tu Palabra dentro de mi corazón. La dejo que more en mí ricamente en toda sabiduría. Medito en ella día y noche para que pueda diligentemente actuar en ella. La Semilla Incorruptible, la Palabra Viva, la Palabra de Verdad, está morando en mi espíritu.
No me engañaré siendo solamente un oidor de la Palabra. Pondré la Palabra de Dios en acción en mi vida siendo un hacedor de la Palabra. (Santiago 1:22)
Determino presentarme ante Dios como un obrero que no necesita ser avergonzado. Manejaré correctamente y enseñaré habilidosamente la Palabra de Verdad. (2 Timoteo 2:15)
Soy una esponja, empapado con la Palabra de Dios. Cuando enfrente situaciones difíciles, la vida de Dios fluirá a través de mí. La Palabra de Dios a través de mi boca será ungida para suplir cualquier necesidad de los hombres en cualquier nivel.
Debido a que le doy a la Palabra de Dios preeminencia en mi vida, adelantaré, incrementaré y me volveré más productivo. Me entrego completamente a lo que Dios ha dicho, quedando totalmente absorbido en sus mandamientos.
Activaré la Palabra de Dios orándola dentro de la atmósfera. Escudriñaré la Palabra para encontrar escrituras efectivas para orar cada día. Debido a que he almacenado esa Palabra dentro mío, el Espíritu Santo me la avivará, mostrándome cómo ponerla en oración.
Yo
Elijo ponerme de acuerdo con la Palabra de Dios, y elijo estar en desacuerdo con cualquier pensamiento, condiciones, o circunstancias contrarias a Tu Palabra. Con audacia y confianza digo que mi corazón está firme y establecido en el fundamento sólido - ¡la palabra viva de Dios!